¿Por qué es tan importante para nuestra dieta?

La vitamina B12 es un nutriente esencial que el organismo necesita para producir ADN. Es también fundamental para la producción de glóbulos rojos y la conservación de las neuronas, en especial, la mielina. La mielina garantiza la conducción normal de los impulsos eléctricos en las fibras nerviosas. La vitamina B12 también disminuye el nivel de homocisteína, un aminoácido que podría estar vinculado con la demencia y las afecciones cardíacas.

La deficiencia de esta vitamina reduce la producción de glóbulos rojos (anemia) y provoca la degeneración y la disfunción del tejido nervioso. En casos severos, puede ser fatal; de allí la descripción original de esta afección como anemia perniciosa.

La vitamina B12, o cobalamina, es soluble en agua y posee una estructura compleja similar a la de la molécula de la hemoglobina, que porta el oxígeno en los glóbulos rojos. Se recomienda una cantidad diaria de 2,4 microgramos (μg) en los hombres y en mujeres no embarazadas, y de 2,6 μg por día en las mujeres embarazadas. La cobalamina es producida por microorganismos (bacterias y otros organismos unicelulares), y los seres humanos dependen de la dieta para ello. Su absorción es compleja; comienza en la boca para ser finalmente absorbida en el íleo (final del intestino delgado). Es entonces almacenada en el hígado (una cantidad que puede cubrir la necesidad de entre cinco y siete años).

Las bacterias de la boca pueden producir pequeñas cantidades de vitamina B12, pero eso no es suficiente para suplir los requerimientos diarios. Cuando hablamos sobre dietas vegetarianas, tenemos en claro que esta vitamina no está presente en cantidades adecuadas en los vegetales.

Los factores de riesgo de una deficiencia de vitamina B12 son:

-Ingesta inadecuada (en los veganos).

-Ovolactovegetarianos mayores.

-Cirugía previa de estómago o intestino (gastrectomía o resección ileal).

-Proceso autoinmune (por ej., anemia perniciosa).

-Consumo de alcohol.

-Enfermedad de Crohn.

-Medicamentos: Uso prolongado de metformina (diabetes), inhibidores de la bomba de protones e inhibidores de los receptores de histamina-2 (menor ácido estomacal).

En algunas partes del mundo se puede conseguir alimentos fortificados con vitamina B12, equivalentes de la leche y suplementos vitamínicos. Por eso, es importante leer las etiquetas de los alimentos para asegurarse de recibir un suministro adecuado. Si esto no está disponible, usa con cuidado productos lácteos y huevos, o un suplemento vitamínico de 500 μg al menos cuatro veces por semana. Un análisis de vitamina B12 en la sangre puede confirmar si se está ingiriendo una cantidad adecuada.

Hemos brindado una breve visión general, pero puedes visitar nuestra página web, donde figura una revisión abarcadora y con buenas referencias sobre este importante tema: https://www.healthministries.com/vitamin-b12-for-the-vegetarian/.

Sólidas evidencias científicas confirman las ventajas de ser vegetarianos. Al practicar con responsabilidad un vegetarianismo saludable y equilibrado, tendremos razones bien fundadas para lo que hacemos, y podremos disfrutar de una vida plena. Ante todo, recordemos lo que dice la Escritura: “Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto” (1 Ped. 3:15, 16 NVI).


Peter N. Landless, Cardiólogo Nuclear certificado y director de Ministerios Adventistas de Salud de la Asociación General.

Zeno L. Charles-Marcel, especialista certificado en Medicina Interna y director asociado de Ministerios Adventistas de Salud de la Asociación General.

One Response

  1. Mercy

    Siempre me pregunto cuando leo sobre este tema, como un Dios perfecto nos dió una dieta
    «imperfecta». Es imposible que la dieta original carezca de un elemento tan vital para la salud. Creo que falta mucho por investigar

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