¿Qué papel desempeña este grupo mencionado cuatro veces en Daniel 7?

Daniel 7 presenta una sucesión de cuatro animales: un león alado, un oso, un leopardo con cuatro cabezas y cuatro alas, y una bestia indescriptible. Según la interpretación dada por el ángel al profeta Daniel, “estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra” (Dan. 7:17).

La identificación de estos reinos ha sido largamente discutida en diferentes círculos religiosos desde tiempos antiguos, y no parece estar llegando a su final. Sin embargo, en la interpretación dada por el ángel, el versículo 18 declara algo sobre lo cual, en términos generales, no hay discusión: “Después recibirán el reino los santos del Altísimo, poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre”. En esta ocasión, hablaremos sobre los santos de Daniel 7.

El capítulo 7 de Daniel hace referencia a “los santos del Altísimo” en cuatro ocasiones (Dan 7:18, 22, 25, 27), y en dos ocasiones más como “los santos” (Dan 7: 21, 22). La identificación de este grupo es fundamental para comprender mejor el alcance de la profecía dada al profeta del Señor. Existen tres aspectos relacionados directamente con “los santos del Altísimo” que vamos a describir a continuación en orden cronológico, tal como se desprende del texto bíblico.

Primero, “los santos del Altísimo” serán quebrantados por el poder del cuerno pequeño (Dan. 7:25). Asimismo, el texto dice que el cuerno pequeño hacía guerra contra “los santos” y los vencía (Dan. 7:21). Esto indica que ambas entidades se desarrollan y pertenecen al mismo entorno geográfico y temporal. Daniel 7:17 describe que los reinos representados por las diferentes bestias son reinos de este mundo.

Por lo tanto, la guerra sucede entre un poder de este mundo en contra de los hijos de Dios. Del mismo modo, esta guerra, a la luz de Daniel 7:25, tiene un período de duración: tiempo, tiempos y medio tiempo. Este período equivale a 1.260 años, considerando el principio día por año (Eze. 4:6; Núm. 14:34), y terminó el año 1798 d.C. (considerando que el período de la supremacía papal se inició en el año 538 d.C.) Vemos, de este modo, que ambas entidades se desarrollan en el mismo plano espacio-temporal.

Segundo, el Anciano de días hace justicia a “los santos del Altísimo” (Dan. 7:22). Frente a las escenas que suceden en la Tierra y que se han mencionado en el párrafo anterior, el pueblo de Dios es rescatado. El texto mencionado hace uso de la palabra aramea di, que refiere a un proceso judicial. Esta palabra aparece en los versículos 10 y 26.

Esto nos indica que tanto el cuerno pequeño como el pueblo de Dios entran en el Juicio celestial, ya que se desprende del texto que el Anciano de días no es otro que Dios en un proceso de juicio, ya que tiene miles y millones de ángeles que lo asisten (Dan. 7:9, 10). En este Juicio se da un veredicto en favor de los santos del Altísimo, pues se les hace justicia, en contraposición a lo que hace el cuerno pequeño contra ellos.

Tercero, “los santos del Altísimo” reciben el Reino (vers. 18, 22, 27). En estos tres pasajes se nota el desenlace del cual es objeto, una vez más, el pueblo de Dios. En Daniel 7:18, se dice que reciben el Reino y que lo poseerán; además, hay un énfasis en la duración de dicha posesión: “eternamente y para siempre”. La expresión dice literalmente hasta la eternidad de la eternidad; esto, en contraposición a la sucesión de reinos que tienen una duración limitada, es decir, con “fecha de caducidad”. En Daniel 7:22 se hace énfasis en el motivo por el cual los santos reciben el Reino: el Juicio. En tal sentido, el Anciano de días declara un veredicto: la entrega del Reino a los santos. Finalmente, en Daniel 7:27 se declara que el reino que se confiere a los santos implica que reciben el dominio de todos los reinos anteriores.

En síntesis, Daniel 7, aunque habla de la sucesión de cuatro imperios en esta Tierra, deja en claro que vendrá un quinto imperio: el Reino de Dios. En él gobernarán los santos del Altísimo.

Aunque Daniel 7 parece enfatizar la labor del cuerno pequeño en contra de los santos, establece de forma inequívoca la labor de Dios por medio de un juicio global que le pone fin a la obra del mal, rescatando a los santos del Altísimo.

Aunque Daniel 7 describe el poderío y el dominio de los reyes de este mundo, se anuncia que todos estos poderes terrenales son de corta duración y que el reino de los santos del Altísimo durará hasta que llegue la eternidad de la eternidad. ¡Maranta! RA

One Response

  1. José O. Membreño V.

    Abba YAOHU SHUA nos bendiga., quisiera si alguien lo sabe que me dijeran, cuales son esos que el Señor llama «Los Santos del Altísimo», será el pueblo de Israel..? serán todos los que conocen su Kadosh Shem, (Is.52:6) Los Bautizados en su nombre.(Hch.2:38), Por favor, Adon se los tomará en cuenta.

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